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2 leyendas chinas que no debes perderte

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En China no sólo encontramos las leyendas de dragones más asombrosas del mundo, sino también un sinfín de historias tan diversidad y antiguas como la nación misma. 

Por su cultura milenaria de naturaleza trascendental, China se rodea de grandiosos mitos, supersticiones y tradiciones propias de la multiculturalidad. Tal y como sucede en las siguientes leyendas chinas que compartiremos a continuación. 

La leyenda del Rey Mono

Rey Mono China

La leyenda del Rey Mono es una historia antigua, y probablemente una de las más populares de China. Su significado es muy amplio y mítico, pues hace referencia al miedo a la muerte y al deseo codicioso del hombre por alcanzar la inmortalidad

Según la leyenda, el Rey Mono Sun Wukong nació de una poderosa piedra mágica originaria de las montañas de Huāguǒ-shān. A una edad temprana, Sun Wukong se unió a un clan de simios de poder inferior. Sin embargo, Sun Wukong era egocéntrico y, ansioso por demostrar su valor, decide lanzarse de una cascada de altura predominante. 

Para su sorpresa, tras la cascada encuentra un nuevo hogar para los monos, y estos en gratitud, le nombran rey. Tras organizar al clan en lo que ahora sería su nuevo hogar, descubre que el destino de los seres vivos (tarde o temprano) es la muerte. 

Propensos a la enfermedad y al paso de los años, el deceso de una manada es inminente. Atemorizado, el Rey Mono, convencido de que la inmortalidad era la única cura, se viste con ropas humanas y sale en busca de la vida eterna.

Después de un largo recorrido, encontraría a un antiguo maestro budista que le acoge y le enseña la habilidad de transformarse y dar grandes saltos kilométricos. 

Pero pese a las enseñanzas del maestro, el Rey Mono seguía siendo egocéntrico y presumía de sus nuevos poderes con prepotencia. Decepcionado por el comportamiento, el maestro budista termina expulsando al Rey Mono del templo para que continuase con su misión de alcanzar la inmortalidad. 

Fue así como después de otro largo viaje, terminó en el Palacio del Rey Dragón del Mar del Este. Allí, robaría la vara Ru Yi Bang y rompería el equilibrio de los mares, generando un gran cataclismo y obligando a los Grandes Reyes Dragón a transmitir su conocimiento mágico. Con este nuevo conocimiento viaja al infierno para tachar su nombre y liberar al resto de los monos del libro de la vida y la muerte. 

Siendo el poder del Rey Mono cada vez más grande, el propio emperador de Jade decide otorgarle un título nobiliario para controlarle. Fue así como el Rey Mono pasó a ser “El Protector de los Caballos de los Establos Imperiales” y posteriormente, “El Guardián del Huerto del Durazno de la Inmortalidad”. 

Con estos nuevos títulos, Sun Wukong creyó tener el derecho de robar los duraznos de la inmortalidad y las píldoras de la inmortalidad del señor Daoista Laozi, destruyendo también su huerto.

Como Sun Wukong estaba totalmente fuera de control, el emperador de Jade se vio en la necesidad de enviar a cien mil guerreros para hacerle frente. Fue así como, después de una extensa batalla, Sun Wukong es capturado. Pero el consumo de los duraznos y de las píldoras, impiden su muerte. 

Abrumado por la situación, el emperador solicita la ayuda de Buda, quien acepta colaborar sin condiciones. Y al estar frente a frente con el Rey Mono, lo reta a saltar más allá de la palma de su mano. De salir victorioso, Wukong no sólo sería inmortal, sino también el máximo emperador del mundo. 

Sun Wukong acepta el reto y salta en lo que creía estar más allá de los confines del universo. Pero para su sorpresa, se descubre atrapado en la mano de Buda, quien además lo condena en “La Montaña de los Cinco Elementos”. 

Años más tarde, Wukong es liberado por el monje Tang, a quien ayuda a recuperar las sagradas escrituras de China. No obstante, Su Wukong no termina en libertad. Al contrario, se convierte en el subordinado del monje para toda la eternidad y descubre, a duras penas, que la inmortalidad tiene su precio. 

La creación del universo 

Leyenda China Universo

Todas las culturas tienen ideas, mitos e hipótesis sobre la creación del universo, y China no es la excepción. De hecho, la leyenda de Pangu o P’an-Ku, es un ejemplo claro de ello. 

Cuenta la leyenda que en un principio sólo existía el caos, y ese caos (al provenir de la unión del cielo y de la tierra), se concentraba en un huevo negro. Allí, en medio de la gran oscuridad, dormía Pangu, el único ser viviente dentro del huevo. 

 Cuando por fin Pangu despertó, encontró la forma de romper el huevo. Acto seguido, las partes del huevo complementaron el cielo y la tierra, y Pangu se descubrió enorme ante la majestuosidad del universo

Su cabeza se situaba en el cielo y sus pies en la tierra. Además, conforme pasaba el tiempo, tanto el gigante como los confines del cielo y la tierra se complementaban aún más. 

Tras esto, nacieron otros seres: el Dragón, el Feng Huang, la Tortuga y el Qilin. Quienes al unir sus fuerzas con Pangu, crearon las estaciones y los cinco elementos. Pero Pangu, como no era inmortal, moriría al poco tiempo  de su nacimiento. 

Sin embargo, su magnificencia trascendió para dar vida a otra gran cantidad de elementos. De su aliento surgió el viento y de sus ojos el sol y la luna. De su barba las estrellas y de sus huesos los minerales, mientras que de su sangre brotaron los mares y su gran altura consiguió separar para siempre el cielo de la tierra. 

Pangu, noble alma de gran pureza. Sigue hasta hoy convertido en leyenda…