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3 leyendas de Yucatán de miedo que no te debes perder

Leyendas De Yucatán De Terror

Yucatán es rico en historias, mitos y leyendas. Y es que por su cultura y cosmovisión, podemos decir que el Estado Libre y Soberano de Yucatán es prácticamente el epicentro de las historias terroríficas más fascinantes de México. 

Por ello, estamos seguros de que estas 3 leyendas de terror originarias de Yucatán te mantendrán al filo de la butaca.  

La leyenda de la Ekuneil 

Ekuneil Leyenda De Yucatán Terror Serpiente Maya

Los mayas cuentan que en la antigüedad, un espíritu maligno con forma de serpiente acechaba las cabañas de las tribus. Decían que su cola era negra y que medía hasta 4 metros de largo

Su piel, de diversos tonos de gris y negro, eran brillantes. Tan brillantes y multifacéticos que se perdían en su larga cola bífida. Sin embargo, su aspecto no era tan terrorífico como su alimentación, ya que se alimentaba de la leche materna de las mujeres en período de lactancia

Se dice que la Ekuneil habitaba los montes de la Península de Yucatán. Con su ágil lengua rasgaba el aire para detectar las hormonas de aquellas mujeres que estuvieran lactando. Asimismo, eran ágiles para subir a los árboles, para acechar desde las alturas y para acceder al interior de los mismos para no ser vistas. 

Los mayas cuentan como la gran serpiente se escurría durante la noche para adentrarse en las chozas de las madres y adormecerlas introduciendo su cola bifurcada en las fosas nasales. Hecho esto, comenzaba a alimentarse de los pechos de la madre, pero sin lastimarla o matarla. 

Lo mismo hacía con el bebé una vez comenzara a llorar. Pero la Ekuneil no perdonaba la vida por algún acto de bondad. Al contrario, mantenía a sus víctimas vivas para nutrirse de ellas. Y al no ser descubierta, podía volver todas las noches para alimentarse hasta dejar seca a la madre. 

Así, muchas madres y bebés terminaban destruidos y agonizando de hambre hasta encontrar la muerte repentina. Lenta, muy lenta. Así era la estela de muerte que dejaba la Ekuneil al arrastrarse y escabullirse sin dejar rastros. 

La leyenda de “El Cucalkin”: El sacerdote sin cuello

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La leyenda de “El cucalkin” es muy popular en la Península de Yucatán, y ciertamente, es una de las más espeluznantes de México. Narra la historia de una familia de 6: Padre, madre, dos varones y dos niñas. 

Aquella noche, acampando en uno de los montes de Yucatán, decidieron ir a cazar. Sin embargo, los niños decidieron quedarse en un xmajanak para divertirse jugando entre ellos. 

Pero los padres, antes de salir, les advirtieron: “Cierren bien la xmajanak y acuéstense a dormir temprano sin hacer ruido, para que el Cucalkin no los ataque”. 

Pero los niños hicieron caso omiso, y como niños al fin, se pusieron a jugar olvidando las advertencias de sus padres. Y así, al pasar las horas (y sin darse cuenta), la figura del Cucalkin se fue acercando poco a poco entre la niebla y la sombra. 

De repente, una ventisca tenebrosa abrió el xmajanak y la luz de la luna reveló el cuerpo casi putrefacto del sacerdote sin cabeza. El miedo paralizó a los niños hasta hacerlos perder la noción del tiempo. Fue en ese momento cuando el Cucalkin saltó sobre ellos y los gritos de terror distorsionaron el rostro de los pequeños. 

Entre tanto, los padres, sin éxito, decidieron regresar al pacel. Pero para sorpresa de ambos, los niños ya no estaban en el lugar. Preocupados y esperando lo peor, fueron a buscar al mejor xmen de la zona. 

El xmen decidió colaborar, pero al ver pisadas de polvo en el suelo del pacel, simplemente supuso lo peor. Notó que las huellas correspondían a las viejas sandalias mayas que usaban los sacerdotes. Sin decir mucho al respecto, simplemente les dijo a los padres que esperaran 3 días para que los niños volvieran. 

Y en efecto, los pequeños volvieron en 3 días, pero sin lengua ni ojos. Dicen que los niños jamás volvieron a la normalidad. Quedaron mudos y traumatizados de por vida, recordando la figura del sacerdote sin cuello lanzarse sobre ellos para arrancar sus lenguas de raíz. 

La leyenda de la mestiza y la perra

Leyenda De Yucatán Perra

La leyenda de la mestiza y la perra tiene lugar en el corazón de la ciudad de Mérida, Yucatán. Si bien no es una de las más antiguas, es conocida por su misticismo y antinaturaleza. 

Se dice que en una vieja cabaña vivía una mestiza con un bebé y una perra. Era una mujer solitaria, amargada y bastante pobre. Así que todos los días tenía que ir hacia un pozo lejano para recoger agua. 

La rutina era muy agobiante, porque primero debía dormir al bebé para luego partir y regresar antes de que el bebé despertara. No obstante, un día el pequeño infante no quiso dormir. Por lo que lloraba y lloraba irritando cada vez más a la angustiada mujer. 

Poco tiempo después, la mujer simplemente estalló y se desquitó con la perra. Gritando maldiciones y casi a punto de llorar, exclamó – ¡Maldita! Lo único que haces es estar echada. ¡Si tan sólo me ayudaras a dormir al niño! Pero ni siquiera para eso sirves. 

Dicho esto, la mujer salió enojada al pozo dejando al niño llorando en su mecedora. De regreso, empezó a escuchar una hermosa voz que provenía de la cabaña. Hermosa y angelical, la mujer fue acercándose a la cabaña ansiosa por saber de quién se trataba. 

Pero al entrar a la casa, la doña quedó totalmente sorprendida. Era la perra parada en cuatro patas, quien cantando y meciendo al bebé, producía notas cada vez más intensas y melodiosas mientras miraba fijamente a la mujer.

La impresión de la mestiza fue tan grande que los cántaros cayeron de sus manos inmediatamente. Seguidamente, todos los demás cántaros de la casa cayeron al suelo de manera sobrenatural. 

El agua salía de ellos de manera tan abundante que la mujer simplemente se quedó sin habla. La perra seguía mirando y cantando. Mientras tanto, el bebé dormía, y el agua inundaba la casa de la mestiza sin explicación alguna. 

¿Qué es verdad y qué es mentira en estas historias? Es imposible saberlo. Pero como toda leyenda gira en torno a un ápice de verdad, nos vemos en la necesidad de ahondar en el misterio. 

¿Qué otros secretos esconde el antiguo Yucatán? ¿Estás dispuesto a saberlo? Sigue leyéndonos para más historias. ¡Te esperamos!