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La leyenda de Kuchisake-Onna

La Leyenda De Kuchisake Onna

Originándose en el período Heian y popularizándose en la época Edo jidai, Kuchisake-Onna es una de las historias más escalofriantes de Japón, y una de las más conocidas en México. Pero a pesar de su evolución y desarrollo, su principio sigue siendo un misterio incluso para los japoneses. 

Lo que sí sabemos es que Kuchisake-Onna es la historia de una hermosa mujer joven cuya boca fue cortada de lado a lado en un acto de celos. Desde entonces, dicen que su espíritu errante vaga por las calles nubladas de Japón para asustar a jóvenes inocentes. 

El origen de la leyenda

En el período Heian una hermosa mujer fue la esposa de un poderoso samurái. Pero la joven también era vanidosa, y gozaba de tener muchos pretendientes con los cuales engañar a su esposo. 

Un día, en un ataque de celos, el samurái decide darle a la joven un castigo inolvidable. Le corta la boca de lado a lado mientras pregunta entre gritos de rabia “¿Piensas que eres hermosa?”. Así, la mujer prácticamente ahogada en su propia sangre e inmersa en gritos de angustia, huye hacia el bosque para nunca más volver.

Mientras tanto, otras versiones indican que ella en realidad no engañaba a su esposo, sino que el samurái era en verdad un hombre cruel, vil y celópata que terminaría desfigurando el rostro de la hermosa dama. 

Kuchisake-Onna el espíritu demoniaco

Atrapado en un estado de ansiedad y locura, el samurái se remueve la vida y el alma de la mujer termina convirtiéndose en Kuchisake-Onna. El espíritu demoníaco de la sonrisa cortada.   

Desde entonces (según las leyendas urbanas), cuerpos deformes se han encontrado a mitad de la calle en diferentes localidades de Japón. Predominando una sonrisa de oreja a oreja en el rostro de los fallecidos. 

A este misterio se le suman los testimonios de los supuestos sobrevivientes. Siendo la historia del joven estudiante y la de la anciana labradora, las más sonadas de todas. 

El ataque al joven 

Se cuenta que entre la niebla y la lluvia, un estudiante universitario afirma que una extraña mujer alta, que vestía con un suéter rojo y llevaba una mascarilla, se acercó a él a mitad de la noche. 

Un frío fantasmagórico se apoderó del cuerpo del joven cuando escuchó claramente como la mujer preguntaba: “¿Soy hermosa?”.  Asustado y confundido, el muchacho contesta que sí.  

Acto seguido, la mujer quitándose la mascarilla pregunta nuevamente con los ojos enfurecidos y los labios separados de oreja a oreja: “¿Ahora piensas lo mismo?”

Entre gritos de pánico y quejidos de ultratumba, el joven experimenta el dolor en carne propia. Y es que sus labios fueron cortados de oreja a oreja sin ninguna explicación o razón aparente. 

Entretanto, la mujer desaparece sin dejar rastros y hasta la fecha, quienes escuchan este testimonio aseguran que se trata del espíritu Yokai mejor conocido como Kuchisake-Onna. La mujer de la boca cortada. 

La anciana labradora

Según Iikura, a finales de los 70, se propagó un rumor sobre una anciana labradora que aseguró haber visto a una mujer con una sonrisa de oreja a oreja merodeando por su jardín. 

La historia después se publicaría en el periódico Gifu Nichinichi Shinbun y despertaría el interés del pueblo local. Ya para el año 2.000, los testimonios en torno a Kuchisake-Onna iban en aumento. Con detalles cada vez más precisos sobre la mujer de la sonrisa siniestra, decían que se paseaba de aquí para allá en los jardines a mitad de la noche.  

Por ello, quienes creían en los ataques del espíritu maligno evitaban salir de noche. Las radios locales recibían denuncias y compartían supuestos métodos para evitar los ataques del Yokai, y los estudiantes universitarios hacían apuestas para probar su valor y desafiar al espíritu. 

Métodos para espantar a Kuchisake-Onna

De acuerdo a las prácticas originarias de Japón, existen diversas maneras de espantar a un Yokai. Pero, cuando se trata de la mujer de la boca cortada, los métodos son específicos y un tanto inverosímiles: 

  • Ofrecerle dulces para tranquilizarla. 
  • Responder con la misma pregunta (¿Soy hermosa?) para confundirla. 
  • Responder con amabilidad explicando que llevas prisa y que debes atender asuntos importantes. 
  • Cantando tres veces la palabra “pomada”. 

Es difícil saber qué es verdad y qué es mentira en esta terrorífica leyenda. Pero, lo cierto es que resulta emocionante y única en su estilo. En las noches nubladas y solitarias, es inevitable pensar en la mujer de la sonrisa cortada. En el espíritu japonés con sed de venganza que acecha los vecindarios oscuros sólo para cortar nuestra boca de lado a lado.