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La misteriosa tradici├│n de los chamanes mexicanos

Para los mayas y otras culturas de la ├ępoca prehisp├ínica, este mundo real y tangible en el que vivimos no era m├ís que una parte de todo lo existente.

Seg├║n ellos, ese otro lado correspond├şa a una dimensi├│n que podr├şa considerarse espiritual, y en cada lado habitaban a quienes les correspond├şa habitar en cada uno, pero aparte de ello, exist├şan personas que pod├şan ir y venir de uno a otro. Solo los humanos ten├şan esta capacidad, y de entre ellos, solamente quienes se preparaban f├şsica y espiritualmente pod├şan lograrlo. A estas personas se les conoc├şa como ÔÇťnagualesÔÇŁ.

El t├ęrmino ÔÇťcham├ínÔÇŁ vino con los europeos, pero al ser lo mismo que un nagual, pero en otra cultura, fue un nombre que acabaron adoptando casi universalmente.

Para los mayas, estos hombres eran sumamente importante, pues se trataba de personas que pod├şan ÔÇťverÔÇŁ todo lo que los dem├ís no pod├şan, por lo que, para poder estar a salvo, siempre dependieron de la visi├│n del cham├ín. Pero algo tan excepcional depend├şa no solo de la voluntad sino de la preparaci├│n, la cual consist├şa en sabidur├şa que iban consiguiendo con la experiencia, as├ş como una especie de ritual personal que cada uno llevaba a cabo dependiendo de cada trabajo.

Estos rituales correspond├şan a un manejo del llamado trance ext├ítico, que era lo relacionado con este viaje entre mundos, el cual solo se pod├şa lograr mediante pr├ícticas asc├ęticas como ayunar, provocar insomnio, abstinencia de relaciones carnales y en ciertos casos autosacrificio. Todo esto acompa├▒ado por una rigurosa meditaci├│n, danzas y cantos, as├ş como la ingesti├│n de sustancias psicoactivas.

Todo esto para poder desprender el esp├şritu del cuerpo y poder aun as├ş controlar sus movimientos. Gracias a esto, los chamanes pod├şan comunicarse con los difuntos, as├ş como con los esp├şritus de otros hombres vivos, con su alter ego animal y hasta con los mismos dioses. Por eso eran tan relevantes, porque pod├şan saber exactamente cu├íl era el deseo de los dioses, y esto ayudaba a mantener un di├ílogo entre el pueblo y ellos.

Existen en dos modos, bastante parecidos que las brujas, en las que algunas son brujas blancas y otras son brujas negras, aqu├ş es algo similar, pues mientras que unos estaban encargados en curar enfermedades, otros se especializaban en provocarlas. Lo curioso del m├ętodo de curaci├│n, es que no consist├şa tanto en crear infusiones o remedios, sino en entrar en este mundo espiritual para poder ver la enfermedad de la persona y buscar la cura casi m├ígicamente.

Entre los distintos tipos de chamanes que exist├şan, estaban los Nahualli, que eran los portadores de poderes sobrehumanos, entre los que estaban poder tomar la forma de distintos animales y provocar enfermedades tanto con pociones venenosas como de quemar figuras de la persona, como una especie de vud├║.

Tambi├ęn estaban los graniceros, que eran los encargados de provocar granizo. Mientras que otros se enfocaban m├ís en la medicina, aunque ellos mismos pod├şan provocar enfermedades, profer├şan curarlas. Por lo que adquir├şa experiencia en hierbas, em├ęticos y pociones entre las que hab├şa tanta diversidad, que hasta exist├şa una para seducir mujeres y embrujarlas.

Otro de los m├ís interesantes, era el llamado Temiquiximati, que basaba todos sus m├ętodos en saber interpretar los sue├▒os de sus pacientes. As├ş, conoc├şa su significado y con ayuda del mundo espiritual consegu├şa una interpretaci├│n correcta, lo que ayudaba a conocer que deb├şan hacer en el mundo real para conseguir lo que se propusieran.

Los chamanes gobernantes eran muy respetados por entre otras cosas, transformarse en animales y poder bajar al inframundo sin consecuencias, lo que seguramente fue muy ├║til al momento de ayudar a los esp├şritus de los muertos.

Existen muchos otros tipos, aparte los antes mencionados, pero manejan cosas y rituales m├ís espec├şficos y menos conocidos.

De estas excepcionales personas, cuando llegaron los espa├▒oles quedaron pocos con relaci├│n a cuantos hab├şa antes, pues se les lleg├│ a considerar herejes. Sin embargo, gracias a sus conocimientos se les permiti├│ mantener sus pr├ícticas, y fue gracias a esto que dichos chamanes han permanecido a trav├ęs de los siglos y milenios hasta nuestros d├şas.

¿Y tú has conocido un chaman?